Skip to main content

La rutina en homeschool

La cuarentena me trajo de vuelta a Samuel tiempo completo, pero ahora también al Samuel estudiante de escuela. 
A pesar de que siempre estuvimos jugando a aprender, apenas en agosto entró a a vivir la experiencia del colegio. 

Para eso me hice mi propio horario basado en las mismas horas que venía teniendo en su rutina, y le sumé mi teoría de que aprender jugando siempre será un camino más efectivo.
Los primeros días fueron muy raros, él estaba como de vacaciones, pero con la responsabilidad de las tareas, y yo, bueno yo tratando de acomodar todo para lograr una buena experiencia, amable para los dos, ¡y lo hemos ido logrando!

Yo creo que la parte visual es muy importante, porque además de que le das la instrucción, también la está viendo, además de que mantenernos dentro de un orden, con tiempos, resulta muy eficaz.
Para lograrlo, usé este horario grande, con papeles de colores, que puedo modificar día a día dependiendo de lo que le dan, y a medida que lo va haciendo, se pone un “check mark” que indica el logro y equivale a algo que a él le guste (siempre recalco que ese algo no tiene que ser material. Puede ser un juego o una actividad que le guste).

Pero este tipo de horario, no solo sirve para la parte escolar, también te ayuda a obtener resultados con cosas cotidianas que quieras lograr con tu niño, como que se vista solo, se lave los dientes o recoja sus juguetes. Incluso es efectivo para los hijos más grandes, para ti misma y hasta para tu marido, jajaja.

Espero que pueda servirte de algo.

Comments

Popular posts from this blog

Enseñar a los niños a ser respetuosos

Educo a mi hijo para que sea una persona respetuosa.  Para que respete a las mujeres... y a los hombres. Para que respete a los adultos... y a los niños. Para que nos respete a nosotros, que somos sus padres...  y también a la profesora, a la persona que esté a su cargo cuando yo no esté o a un policía en la calle. Lo educo para que respete los animales, las flores, su cuerpo, sus cosas y las de los demás, para que espere su turno a la hora de jugar. Quiero que mi hijo sea un ser humano respetuoso de todos, no un respetuoso “selectivo o conveniente”.
En cuanto a las mujeres, específicamente, le explico que somos diferentes, sí diferentes, porque nuestro cerebro funciona muy distinto. Que hablamos más que los hombres (27.000 palabras en promedio al día, contra 10.000, o sea que necesitamos hablar), que tenemos más conexiones cerebrales entre los dos hemisferios y por eso podemos realizar varias tareas al mismo tiempo. Le cuento qué son las hormonas y cuanto influyen en nosotras, que de ellas…

El Síndrome del Hijo Unico

Hace unos días estaba hablando con una de mis amigas del alma, que tiene un niño de un año, acerca de su preocupación porque había tomado la decisión de no tener más bebés y lo que eso implicaba en el desarrollo y en la educación de su hijo, porque imagina que va a ser muy complejo criarlo lejos de esa posición de individualismo al no tener hermanitos con quién compartir la casa, la comida, la atención de la familia, etc.
Me puse a investigar y según varios estudios sicológicos sobre el síndrome de hijo único este comportamiento es un mito que se ha perpetuado por generaciones pero que no tiene ningún sustento patológico. Dichas investigaciones y estudios han demostrado que no son diferentes a otros niños que provienen de hogares con más hijos, por lo tanto el problema es sociológico, eso significa que nosotros como adultos, padres y guías de esos niños podríamos producir un cambio positivo en sus vidas y por ahí derecho en las nuestras si cambiamos la manera de criarlos.
Veo con as…

Y sí, también soy latina.

Soy Claudia Arroyave. Soy actriz y cantante, productora, mamá, esposa, me gusta escribir y soy latina. Nunca he sido voluptuosa, tampoco he sido fit (de tener los músculos muy marcados), soy blanca como la leche y por años pensé que mi cuerpo no era suficiente.    Tuve muchos problemas con la comida desde siempre, (luego entendí que no era con la comida el problema, sino con otras cosas mucho más profundas que eso). Cuando entré a trabajar en televisión, en mi país, Colombia, vino el golpe más fuerte para mi autoestima.  Tuve el privilegio de trabajar siempre con actrices, que además de ser talentosas, eran hermosas, entonces tomó fuerza como una bola de nieve imparable todo este tema de mi relación con el espejo. Hice cien mil dietas, comí pechuga de pollo hervida en agua por días, atún hasta que casi me salen escamas y piña hasta que se me rajaba la lengua. Tomé pastillas adelgazantes con las que sentía que el mundo se me iba. Me maté de hambre, hice ejercicio por horas hasta sentirme …